Hace unos 432 mil años, los habitantes del planeta Nibirú utilizaron naves espaciales para enviar individuos y bienes esenciales de su planeta a la Tierra. Después de llegar a la superficie, los seres avanzados establecieron bases en los diversos continentes.
Buscaban oro, y, para extraerlo establecieron minas en Africa del Sureste: Machadoderp, Waterval, Badplass, Maputo y Carolina, donde se encontraban abundantes depósitos de este mineral. A 150 Kms. de Maputo se encontraron restos de una ciudad de alrededor de 1500 Kms.²; es parte de una comunidad incluso más grande de casi 10.000 Kms.² y parece haber sido construida hace más de 450.000 años.
El trabajo en las minas era muy pesado, y en África encontraron a la especie Homo heidelbergensis, a quiénes podían modificar (los anunnakis eran expertos genetistas), y empezaron a reproducirse intencionalmente, con la finalidad de crear una especie intermedia en condiciones de efectuar los trabajos.
La reproducción fue muy intensa y los nuevos individuos se dispersaron por todo el continente; mientras que, quiénes escapaban del control de los anunnakis, se dispersaron por todo el planeta.
Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.
La reproducción fue muy intensa y los nuevos individuos se dispersaron por todo el continente; mientras que, quiénes escapaban del control de los anunnakis, se dispersaron por todo el planeta.
Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.
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